¿Que es la hipnosis?     

Hipnosis, esa gran desconocida, que a pesar de haberse empleado por los egipcios en los llamados “Templos del sueño” sigue suscitando infinidad de incógnitas que llevan a su vez a infinidad de polémicas.

La hipnosis ha sufrido y sigue sufriendo muy mala prensa. Asociada a espectáculos de feria y a temas ocultos no se le ha permitido la entrada en ámbitos de la salud donde realmente podría contribuir muy positivamente.

Aunque la hipnosis esté relegada de ciertos círculos, afortunadamente ello no ha impedido que su estudio científico haya ido en aumento. Prueba de ello son las sociedades que se han constituido para su estudio y el aumento de artículos sobre hipnosis en revistas científicas de diferentes ámbitos. Incluso se han creado revistas monográficas sobre el tema. Otra muestra de la aceptación de la hipnosis en el ámbito científico, concretamente académico, es el aumento de cursos, másters y doctorados dedicados a esta materia.

Desgraciadamente, la utilización de la hipnosis en espectáculos la ha desprestigiado y continúa creando una mala imagen de la misma. Los profesionales que trabajamos en este campo deberemos hacer un doble esfuerzo para mostrar la hipnosis como una técnica o mejor dicho, como una ciencia seria y avalada por un abundante cuerpo de literatura que muestra su gran efectividad.

Así, la hipnosis está sujeta a una cierta paradoja ya que mientras en círculos científicos no se duda de su efectividad, la mayoría de la gente de la calle e incluso profesionales de la salud sigue colocándola en el cajón de lo paranormal.  Sólo cuando los resultados de las investigaciones científicas sobre la hipnosis se divulguen en mayor medida, tanto entre los profesionales de la salud como al público en general, se podrá conseguir su total aceptación e incorporación en el tratamiento de diferentes trastornos.

Son muchas las patologías o trastornos en los que la hipnosis ha demostrado su eficacia: ansiedad, depresión, estrés, deshabituación del tabaco, de cocaína… ludopatía, alcoholismo, tartamudez, fobias, asma, trastornos dermatológicos, síndrome del colon irritable SII, nauseas y vómitos en la quimioterapia, sometimiento a procedimientos médicos estresantes, estrés postraumático, dismenorrea, dolor crónico, bajar peso corporal, reducir la hipersensibilidad alérgica, estabilizar la presión arterial, patologías del aparato digestivo, problemas sexuales, eyaculación precoz, anorgasmia, disfunción eréctil, deseo sexual inhibido, insomnio, etc.

En general hoy en día se acepta su utilidad en diversos campos: problemas psicológicos, toxicomanías y dependencias, enfermedades psicosomáticas, problemas sexuales, dolor, insomnio, cirugía, activador del sistema inmunológico, en el deporte, en odontología, en pedagogía estudio, aprendizaje, memoria… etc.

Lejos de lo que la tradicional y teatral puesta en escena en la que un reloj oscilante ante los ojos logra anular la voluntad, una sesión de hipnosis clínica se parece más a una agradable forma de relax, sin dejar de percibir lo que ocurre alrededor. En penumbra, sin luces estridentes, con una agradable temperatura y en silencio, el paciente se deja llevar por la voz del hipnoterapeuta hasta alcanzar en escasos minutos una serena concentración en la que el cerebro resulta mucho más receptivo a las indicaciones terapéuticas y de modificación de conducta.

En todo caso, la hipnosis puede ser tan peligrosa si se desconoce su buen uso como la medicina en manos equivocadas, o tan válida y eficaz como un bálsamo que no tuviera efectos secundarios. De hecho, todos hemos pasado alguna vez por una autohipnosis cuando, estando muy concentrados en una tarea, “perdimos la noción del tiempo”.

La hipnosis es la técnica o ciencia más polémica, cuestionada y a la vez fascinante que hace que todo lo relacionado con ella genere curiosidad, ganas de conocer y saber aún más sobre ella, tanto por el público en general como por los profesionales de la salud. Sin embargo, a pesar de que la palabra hipnosis se asocie con lo místico, lo mágico, lo sobrenatural y al mismo tiempo también rodeada de mitos y sobre todo de muchos malentendidos, queda claro para los profesionales que utilizamos la hipnosis, que es una técnica: relajadora, interesante, terapéutica, práctica, útil, aplicable, beneficiosa, rápida y eficaz.

Hablando de hipnosis, tenemos la sensación de que es un fenómeno peculiar de la vida humana que parece permanecer en una constante y eterna necesidad de explicación y justificación de su veracidad y utilidad terapéutica.

Hoy en día se considera la hipnosis como una técnica o método terapéutico del que se conocen saludables y excelentes aplicaciones demostradas científicamente. De hecho en 1958 la American Medical Association reconoce oficialmente el valor terapéutico del hipnotismo. Anteriormente en 1955 la British Medical Association aprueba el tratamiento con hipnosis en odontología y obstetricia. Además el Council of Medical Health of American Medical Association recomienda la inclusión de la hipnosis en los programas de estudios de las Facultades de Medicina. Hipnosis clinica hipnosis valencia hipnosis hipnosis clinica hipnosis valencia hipnosis regresiva. 

La hipnosis está incorporada al quehacer diario de los profesionales de la investigación, la medicina, la psiquiatría, la psicología, el deporte, en hospitales, en consultas privadas, en centros de investigación, universidades, etc. Además hay prestigiosas asociaciones vinculadas a la hipnosis, cuya finalidad es la formación, desarrollo, enseñanza y aplicación de la hipnosis.

Freud divide la mente en: consciente, preconsciente e inconsciente.

Para nosotros consciente e inconsciente no son límites fijos, (no son extremos opuestos, sino que están unidos, relacionados) sino más bien lo entendemos como un fenómeno fluctuante; es decir, uno puede ser menos consciente o más consciente. Por lo tanto la consciencia puede expandirse o encogerse.

El estar menos consciente no es tener la mente alterada, sino más bien ampliada. De ahí que decimos que la hipnosis no es un estado alterado de consciencia, sino un estado ampliado de consciencia.

En estado de hipnosis, autohipnosis, durmiendo, incluso cuando se repite muchas veces la misma tarea (automatismo)… etc., somos menos conscientes que conscientes; es decir, más inconscientes.

Si comparamos la mente con un iceberg, vemos que la parte consciente es la que se ve, (la parte del iceberg que sobresale del agua) y la parte inconsciente la que no se ve, (la parte sumergida del iceberg). Por lo tanto, el inconsciente es mayor que el consciente. De ahí que digamos que la hipnosis es un estado ampliado y no alterado de la consciencia.

Para nosotros la mente sería el iceberg en su totalidad, sin límites, de modo que la diferencia entre consciente e inconsciente es solo una diferencia de grados, no son extremos opuestos, están unidos, relacionados y no separados y diferenciados por la parte flotante y la parte sumergida del iceberg. Dentro de lo consciente entra lo inconsciente y dentro de lo inconsciente entra lo consciente, están unidos, relacionados.

En un grado de menos consciencia, (inconsciente) la mente esta mas ampliada que en un grado de menos inconsciencia, (consciente). De ahí que la hipnosis seria un estado ampliado de consciencia.
La consciencia no es fija, ésta fluctúa según los acontecimientos que se vivan. Por ejemplo: si vamos del trabajo a casa y de casa al trabajo conduciendo todos los días, esta acción se automatiza y se hace más inconsciente que consciente. Si se trata de hacer una tarea nueva que estamos aprendiendo, estaremos más atentos; es decir, más conscientes de lo que se hace. Por lo tanto, la consciencia está constantemente expandiéndose o encogiéndose.

El inconsciente seria “menos consciente” y el consciente “menos inconsciente”. Ya que no podemos conducir un vehículo estando inconscientes, sino más bien, menos conscientes. No debemos tomar inconsciente como total y radicalmente inconsciente sino como “menos consciente”. Hipnosis clinica hipnosis valencia hipnosis clinica hipnosis valencia. 

Cuando se está en estado de hipnosis, no se está totalmente inconsciente, ya que la mayoría es consciente del estado en el que se encuentran. Unos son más conscientes y otros menos conscientes; depende del grado de consciencia-inconsciencia en el que se encuentre el paciente.

Todas las personas duermen, mientras lo hacen algunos escuchan sonidos y ruidos provenientes del interior o exterior de la habitación donde descansan, sin embargo, otros no escuchan absolutamente nada, pierden consciencia, pero algunos no estás totalmente inconsciente, es cuestión de grados y no de absolutismos; es decir, de si o no, de consciente o inconsciente.

La mente no está divida por un estado consciente y otro inconsciente, sino más bien, por estar menos consciente o menos inconsciente; es decir, es cuestión de grados dentro de un mismo estado mental al que llamamos consciente-inconsciente.

HIPNOSIS CLÍNICA DIRECTA HIPNOSIS ERICKSONIANA

La palabra Hipnosis tiene su origen en:

• “Hipno”: en la mitología griega (Hypnos) era la personificación del sueño, hijo de Érebo y Nix, y hermano gemelo de Thánatos.
• “Sis”: sufijo que significa acción, proceso o resultado de… o estado irregular.

Por lo tanto la hipnosis sería un proceso o resultado o estado irregular de adormecimiento.

Hipnosis terapeutica. Definición Hipnosis Clínica Directa:
La hipnosis es una técnica que nos permite acceder al inconsciente. Mediante esta técnica “engañamos” al consciente del paciente, haciéndole creer que este se dispone a dormir. De esta manera se inhibe el consciente y se desinhibe el inconsciente. Una vez conseguido esto, trabajamos y operamos con el inconsciente, con el fin de aliviar, curar o acelerar la curación de síntomas, trastornos o enfermedades tanto psíquicas como físicas, respetando siempre el código moral del paciente. Por lo tanto la hipnosis es un estado natural provocado de una manera artificial. La hipnosis es una ciencia que debe utilizarse siempre con fines terapéuticos.

La hipnosis clinica busca la curación del paciente, y lo hace ahí donde puede ser más rápida, efectiva y permanente; es decir, trabajando directamente en la parte inconsciente del paciente, con el fin de aliviar, curar o acelerar la curación de síntomas, trastornos o enfermedades tanto psíquicas como físicas. La hipnosis, sería pues la llave para acceder al inconsciente de la mente del ser humano.

La hipnosis seria un ejercicio de concentración y un cuento bien hecho:

a) Concentración: Consiste en aislar al paciente de su entorno, de forma voluntaria y gratificante, a través de focalizar su atención en las indicaciones dirigidas por el hipnoterapeuta; consistentes en introducir de forma gradual al paciente, en los sucesivos niveles de profundización. Este sería el medio, para conseguir el objetivo de entrar y permanecer en el Nivel 1 y preparados para una mayor profundización.

b) Cuento bien hecho: Este apartado lo integrarían los discursos tendentes a las visualizaciones, dirigidas a la máxima profundización y que son el fundamento para entrar en los niveles 2 y 3.

Para cualquiera de ellos, es de suma importancia que el individuo esté preparado adecuadamente, a través de información de lo que es y no es la hipnosis, para responder ante la sesión, a través de su imaginación, su voluntad, su memoria, su inteligencia y su capacidad de visualización. Hipnosis terapeutica.

Lo qué NO es la hipnosis:
Programas de TV, espectáculos tipo circenses. Cuentos e historias que hemos escuchado acerca de gente hipnotizada que no sabe lo que hace, o hace barbaridades en contra de sus principios más elementales. Hay muchas fábulas, películas o patrañas.

La hipnosis como procedimiento terapéutico puede ser considerada como una de las técnicas más antiguas que se conocen, sin embargo a pesar de su antigüedad ha tenido períodos de olvido y otros de gran aceptación. Estas situaciones de olvido han estado dadas principalmente por el gran desconocimiento acerca de la hipnosis, que ha sido considerada durante mucho tiempo como un procedimiento acientífico, también se la ha rodeado de un velo místico, atribuyéndoles poderes especiales “casi mágicos” a los practicantes de la hipnosis. Lo que le llevó a su no aceptación en esos periodos de olvidos, (aunque hoy en día también son muchos sus detractores). En la segunda mitad del siglo XX comienza el periodo de la hipnosis científica. Hoy en día, estamos en un periodo de bastante aceptación de la hipnosis, sobre todo de la Hipnosis Clínica y no de la hipnosis circense o de espectáculo. Hipnosis valencia hipnosis castellon.

Hipnotizar, Hipnosis Clínica Directa VS Hipnosis Clínica Indirecta:
La Hipnosis Clínica Indirecta o Ericksioniana aparece a mediados del siglo XX de la mano de Milton H. Erickson, consiste en una serie de fábulas o cuentos que el hipnoterapeuta narra mientras el paciente está hipnotizado, que luego debe relacionar una vez despierto con sus problemas y deben servirle para solucionarlos. Es como una metáfora. Consiste en el uso de la palabra con la finalidad de crear confusión mientras se establece una sugestión indirecta. Erickson utilizaba metáforas y cuentos como herramientas esenciales del trance. Clinicas de hipnosis hipnosis regresiva clinicas de hipnosis hipnotizar.

La Hipnosis Clínica Directa es un conjunto de ejercicios, claros y concretos, que se combinan entre sí para buscar la mejor efectividad y mayor potencia, para ver de remover lo que quiera que sea que atormente, dificulte y hasta impida realizar las tareas cotidianas con un mínimo de normalidad. El éxito de la hipnosis clinica directa sería la buena combinación entre ejercicios primarios, secundarios y terciarios que componen la base principal del tratamiento. La diferencia no radica en el método de inducción al trance, ya que existen tantos métodos de inducción como terapeutas hay. La diferencia radica en el tratamiento. Este está compuesto por una serie de ejercicios primarios, secundarios y terciarios. Estos ejercicios son inducidos de manera directa y no indirecta.

Nacimiento de la Hipnosis Clínica Directa:
Los orígenes de esta nueva disciplina dentro de la Hipnosis Clínica se remontan entre finales de los años 80 y principios de la década de los 90 del siglo pasado. Los precursores de esta nueva modalidad son: Javier Martínez Pedrós y Joan Luz, con ellos empezó el embrión de la Hipnosis Clínica Directa.

Al principio la idea partía de hacer el tratamiento de una manera directa y no indirecta como lo hace la hipnosis indirecta o Ericksoniana. La inducción al trance carece de importancia, ya que hay tantos métodos para ello como hipnoterapeutas existen. Al principio empleábamos para inducir al trance la combinación de relajación más visualizaciones. Después introdujimos nuevos métodos, como por ejemplo la Relajación Completa de Hipnosis (RCH), y también la introducción de una “llave” para acelerar el proceso de inducción y con ello tener más tiempo para la aplicación del tratamiento. Pero como hemos comentado con anterioridad los métodos de inducción al trance carecen de importancia.  

Al principio basábamos la terapia solamente con ejercicios primarios. Después mejoramos los ejercicios primarios, (donde introdujimos: la técnica del susurro, la finalización, la llave y mejoramos la salida del estado hipnótico. También ampliamos los ejercicios para crisis, donde añadimos: habitación ampliada, palmeado, trapecista, tu lugar favorito, etc.). Introdujimos también los ejercicios secundarios (que son los que apoyan a los primarios) y también los terciarios (que son los que debe hacer el paciente en su casa). De esa manera ampliamos y mejoramos muchísimo esta nueva modalidad de hipnosis. Ampliando y mejorando muchísimo el tratamiento con la introducción del ejercicio: “antes de la terapia”. También se amplió la terapia basada en la hipertermia, añadiendo dentro de ésta los ejercicios secundarios inductores de la elevación del sistema inmune del paciente y los terciarios que se basan en que el paciente previa relajación visualice la reducción sistemática de su tumor y la consecuente curación del mismo. Con todo ello nace una nueva modalidad, una nueva disciplina, una nueva escuela dentro de la Hipnosis Clínica, la Hipnosis Clínica Directa. Curso hipnosis clínica hipnosis psicoterapia.

Hipnoterapia, servicios hipnosis:
El uso de la Hipnosis Clínica con fines terapéuticos recibe el nombre de Hipnoterapia Clínica. Hay una relación directa entre entrar fácil en hipnosis y:

a) inteligencia  
b) entrega

Cuanto más inteligente = más sugestionable, ya que normalmente carece de miedos. Cuanto más se entrega = menos sesiones y mejores resultados.

Contrariamente a lo que suele pensarse las personas de menor coeficiente intelectual son infinitamente más difíciles de hipnotizar, mientras que las de mayor inteligencia son mucho más fáciles de hipnotizar. Esto es debido a su mayor facilidad para concentrarse y también a que son más propensos a superar los miedos y reticencias que pueden bloquear el proceso hipnótico.

Hipnosis y sueño:
Durante el sueño al igual que en el estado hipnótico bajan las pulsaciones cardiacas, la respiración, la tensión y la temperatura corporal. En el sueño se sueña dando lugar a los movimientos de ojos rápidos (REM), en hipnosis se visualiza, dándose el mismo fenómeno del movimiento de ojos rápidos (REM). En las pesadillas suben la tensión y el pulso cardiaco, en hipnosis ocurre lo mismo cuando le hacemos visualizar al paciente acontecimientos desagradables, como por ejemplo con los ejercicios aversivos. Sin embargo si efectuamos un electroencefalograma de una persona en estado hipnótico, el trazado obtenido no se parece en nada al del sueño, sino que se asemeja al de una persona despierta, atenta, pero en estado de gran tranquilidad y relajación mental.

Desmitificar la hipnosis y sus principales mitos:
Es bien sabido que el mayor obstáculo con el que se encuentra un hipnoterapeuta en la aplicación de la técnica hipnótica, es una cantidad de falsas creencias que se han tejido en torno a la hipnosis. Creencias que han sido reforzadas por los medios de comunicación y los hipnólogos de teatro.

Desgraciadamente, el tratamiento que tradicionalmente ha recibido la hipnosis ha estado mucho más ligado al mundo de lo esotérico, mágico y paranormal que desde un punto de vista científico. Todo ello ha fomentado la aparición de una serie de ideas erróneas sobre lo que es la hipnosis y con ello el surgimiento de falsos mitos sobre la misma. Resultando sumamente negativo para la hipnosis, para el hipnoterapeuta y para el paciente. Terapia regresiva regresiones hipnosis hipnosi.

• Para la hipnosis: porque la degrada y la convierte en espectáculo.
• Para el hipnoterapeuta: porque dificulta la aplicación de la hipnosis.
• Para el paciente: porque éste al estar contaminado por esos falsos mitos se ve envuelto en un halo de miedo e incertidumbre que normalmente le impide entregarse a la profesionalidad del terapeuta y con ello penetrar en un estado de hipnosis óptimo para la realización de la sesión terapéutica.

Es preciso recordar que antes de aplicar la hipnosis, es importante, necesario y fundamental, desmitificar y quitarle al paciente una cantidad de falsas creencias que tiene entorno a la hipnosis. Debemos aclararle los conceptos y quitarle los miedos, debido a las falsas creencias, que hacen que el paciente, consciente o inconscientemente, pueda dificultar el proceso hipnótico.

El tiempo que empleemos desmitificando la hipnosis, no es un tiempo perdido, al contrario, nos va a permitir que el paciente entre más fácilmente al proceso hipnótico.

Entre los más importantes, podemos citar los siguientes:

a)  Sólo sirve para débiles mentales o de voluntad débil:
La mayor culpa de la creencia de este mito, se sitúa en la práctica de la hipnosis de espectáculo. Obviamente a todo el mundo le gusta parecer que es inteligente, por lo que es bueno desmitificarlo. Está comprobado científicamente que la inteligencia correlaciona en positivo con el trance hipnótico; es decir, a más inteligencia más probabilidad de entrar en trance hipnótico.

b) Puedo quedarme “enganchado” y no despertar:
Se trataría de las personas que tienen miedo, al pensar que en estado hipnótico se van, no sé donde, y se quedan allí. Esto tiene que ver, en que se han hecho hipnosis de tipo regresivo con la creencia de que el individuo consigue desdoblarse o viajar astralmente, y queda la duda en la persona de cómo regresar. Debemos aclararle al paciente, que si le ocurriera algo al hipnoterapeuta, como por ejemplo si durante la sesión se muriera, el paciente transcurridos diez minutos sin escuchar la voz del hipnoterapeuta, este se despertaría y saldría automáticamente del trance.
c) Es una cosa diabólica:
Fundamentalmente en las personas mayores, todavía existe la creencia de que la hipnosis pertenece al rito satánico y las personas que están vinculadas a determinadas religiones consideran la hipnosis una práctica satánica. Es importante no decir a la primera sesión que se va a practicar una hipnosis, porque si la persona tiene este condicionamiento no se le podrá aplicar, por ello es bueno, de forma indirecta, averiguar cuáles son sus creencias y su religión, y no mencionar la palabra hipnosis, sin antes estar seguros de que no hay colisión con su creencia (diremos en este caso: vamos a realizar una relajación). Un hipnoterapeuta responsable no tiene que alterar, tocar, ni afectar sus creencias religiosas para llevar a cabo un tratamiento. El uso de la hipnosis clínica, en la actualidad es terapéutico. No tiene vínculo alguno con ninguna secta ni religión.

d) Pueden desvelar mis intimidades:
Es la creencia de que el paciente estando bajo hipnosis, está inhibido de sus facultades. Sin tener en cuenta que, nadie puede conseguir nada de nadie que esté en estado hipnótico y que no quiera voluntariamente contestar, mucho menos si va contra su código ético o moral. Por lo tanto si el paciente no quiere, no contará sus intimidades.

e) Miedo a hacer el ridículo:
Debido al mal uso que se hace de la hipnosis y sus representaciones teatrales, se hace uso de ciertos actos circenses que hacen que la persona sea reacia a presentarse voluntaria por temor a que la ridiculicen, esto lo asocian a cualquier tipo de praxis hipnoidea. Curiosamente los que suelen presentarse como voluntarios a una sesión teatrera son los que les gusta ser el centro de atracción. Hay que saber diferenciar la hipnosis de salón de la Hipnosis Clínica.

f) Pueden abusar de mí:
Solo en el caso de que el paciente lo permitiese. El hipnoterapeuta más perverso, sería incapaz de propasarse ni psíquica ni físicamente con un paciente, ya que nadie puede interferir en el código moral o ético del paciente. Es imposible el abuso de tipo sexual por parte del hipnoterapeuta hacia el paciente, ya que esto interfiere el código moral del paciente, y este código es imposible romperlo bajo hipnosis. A nadie se le puede inducir sugestiones o ideas que vayan en contra de sus principios éticos o morales. Si a una persona hipnotizada le ordenamos algo en contra de sus convicciones, dicha persona responderá con cierto grado de agitación y saldrá del estado hipnótico. Si le ordenamos suicidarse o cometer un crimen, y siente que esto contraría sus convicciones y sus valores, la persona se sentirá confundida y despertará del trance.

g) Se pierde totalmente la conciencia:
Este mito es uno de los más extendidos y hay que hacer comprender que el estar hipnotizado no es estar dormido. La conciencia sabe siempre lo que uno experimenta mientras está hipnotizado. Pese al profundo contacto subconsciente, la mente puede comentar, criticar y censurar. Tenemos siempre control sobre lo que decimos. La hipnosis no es el suero de la verdad. No es de extrañar que después de una sesión de hipnosis, el paciente salga de ella con la sensación de no haber sido hipnotizado, porque se ha enterado de todo.

h) La hipnosis es peligrosa:
La hipnosis no tiene en absoluto el más mínimo peligro, partiendo de la base de quien la realiza es un terapeuta que domina y conoce la técnica. Lo más peligroso que puede ocurrir en la sesión de hipnosis, es que el paciente se duerma, si esto ocurriera no impediría para nada el llevar a cabo la sesión hipnótica. No existe riesgo alguno en dejarse hipnotizar por un profesional, pero utilizada por aficionados, la hipnosis puede hacer aflorar traumas ocultos sobre los que se pierde todo el control. La hipnosis no es un juego, es una técnica muy potente, que puede ayudar a superar una enfermedad tanto psíquica como física y deben emplearla profesionales afines a ella. La hipnosis cuando está en malas manos es lo mismo que la medicina en manos equivocadas. Por tanto, la hipnosis es uno de los métodos más inocuo y carente de efectos secundarios, siempre y cuando este realizado por personal cualificado y experto.

i) La hipnosis implica una pérdida de la voluntad:
Si no hay voluntad por parte del paciente para ser hipnotizada no habrá hipnosis. No puede inducirse la hipnosis sin la colaboración del paciente. La hipnosis es un trabajo en equipo formado por el terapeuta y el paciente, donde ambos tienen voluntad, uno en aplicar la hipnosis y el otro en recibirla. Si el paciente no quiere y se resiste a ello, no hay hipnosis.

j) La persona hipnotizada se encuentra bajo el control del hipnotizador:
Esto es falso, ya que los pacientes hipnotizados no se hallan dominados en absoluto por el hipnoterapeuta, pues poseen completamente intacta la capacidad de tomar decisiones. Si se le manda a un paciente hipnotizado que haga algo en contra de su voluntad o de su código de conducta personal (código ético o moral), éste saldría de inmediato del estado hipnótico. Los pacientes hipnotizados “obedecen” a lo que ellos quieren y nunca contra su propia voluntad.

k) El éxito del trance hipnótico se debe al “poder” del hipnotizador:
Cualquier persona puede hipnotizar, sea hombre o mujer, con una voz aguda o grave, etc. El trance hipnótico se induce mediante técnicas inductivas que no requieren el uso de ningún tipo de “energía psíquica”, ni “poder”, ni poseer ningún “don” para ello. Cualquier persona con inteligencia promedio puede aprender técnicas inductivas, otra cosa es la práctica seria y profesional de la hipnosis; es decir, se necesitan estudios y preparación para trabajar con pacientes. El éxito del trance se debe a la voluntad de ambos; es decir, voluntad del terapeuta en inducir el trance y voluntad del paciente en aceptar y colaborar para conseguirlo.

l) Al salir del trance hipnótico no se recuerda nada de la sesión:
La mayoría de los pacientes recuerdan todo o casi todo lo que se les dijo e hizo durante la sesión hipnótica. Algunos pacientes presentan una amnesia espontánea al salir del trance. No obstante para evitar esta amnesia, antes de salir del estado hipnótico se le induce al paciente a que recuerdo todo lo dicho en la sesión. Ejemplo: “Ahora voy a contar hasta seis… y cuando diga seis… abrirás los ojos… y te sentirás estupendamente bien… te sentirás nuevo y renovado… sobre todo te sentirás muy relajado… y recordarás todo lo dicho en la sesión…”.
 
En todo caso, antes de aplicar la inducción hipnótica, debemos presentar la hipnosis al paciente como algo: natural, controlable, eficaz y carente de peligros.
La entonación:
El tono de voz y la modulación de la misma, en una sesión de Hipnosis Clínica tienen características especiales, que deben ser adquiridas por el procedimiento de ensayo y repetición. En este apartado resulta muy difícil adquirir la pericia adecuada sin un profesor o centro especializado que corrija el speech y su cadencia hasta darle el tono y el ritmo adecuado.

Un correcto speech se define por las siguientes características:
• Lento.
• Rutinario.
• Monótono.
• Repetitivo.

También se debe tener una correcta cadencia, (ritmo de modulación) en el sentido de evitar picos estridentes y discordantes en el speech. Por tanto durante toda la sesión de hipnosis debemos mantener el mismo tono de voz, poniendo cuidado en no separar ni juntar demasiado algunas palabras. Aprende a hipnotizar aprende hipnosis.

El bucle:
Se considera un bucle a la repetición continuada (más de dos veces) de una frase dentro de un ejercicio. Se puede decir que en la práctica real todos los ejercicios de una sesión hipnótica van parcialmente bucleados, algunos en mayor y otros en menor medida.

El bucle es una herramienta ideada por Emile Coué (Escuela de Nancy) que intensifica la penetración de una sugestión hipnótica. Puede emplearse en todo tipo de ejercicios, desde la relajación sistemática de hipnosis hasta la terapia misma, aunque su utilización más extendida está en la terapia, de ahí lo importante en hacer una introducción rápida a la hipnosis, y así disponer de más tiempo para poder repetir (buclear) varias veces el tratamiento. La técnica de bucleado es empleada en general por todos los hipnoterapeutas del mundo. Hipnosis para adelgazar hipnosis terapéutica hipnotismo.

Dos tipos diferentes de speech.
• Speech de inducción: Aquí el speech debe ser lento, rutinario, monótono y repetitivo, rulando las palabras, ronroneando…

• Speech de terapia: Aquí el speech debe ser más claro vocalizando mejor las palabras y utilizando mucho el bucle.

Palabras a evitar en hipnosis:
Se acota la palabra sugestionabilidad porque los expertos han determinado y recomiendan, que no se deben emplear las palabras como: sugestión o sugestionabilidad, ya que a algunas personas les puede incomodar este tipo de palabras.

Siguiendo con las palabras que no deberían decirse, aparte de “sugestión” o “sugestionabilidad”; estarían las palabras “sujeto”, y menos aún las palabras como “yo quiero que” (que podría sustituirse por “vas a” “vamos a”).

Recordemos también las tres expresiones a evitar en hipnosis: “NO”  “PORQUE”  “PERO”.
No: (Las negaciones). El inconsciente no entiende de negaciones.

Porque: (Los razonamientos lógicos). El razonamiento lógico solo funciona en estado de vigilia, en el inconsciente no entra el razonamiento lógico. En el inconsciente si que entran las emociones, entiende las emociones y no entiende el razonamiento lógico.

Pero: (Es un borrador universal). Si le hablamos al paciente estando este en estado hipnótico y pronuncio la palabra “pero”, queda invalidado todo lo anterior que se le ha dicho al paciente.

En el razonamiento lógico están incluidas las ordenaciones numéricas. En hipnosis si que se pueden utilizar los números en los ejercicios de salida y en los potenciadores. Estas tres expresiones (NO, PORQUE y PERO) están retiradas de la lingüística de la Hipnosis Clínica.

Diferentes tipos de filtros en hipnosis:
Es muy importante aplicar a lo largo de la sesión hipnótica unos filtros, concretamente hay dos filtros imprescindibles. Uno se pondría al principio de la inducción y el otro se pondría siempre antes de la terapia.

Los ejercicios de filtro tienen un contexto muy parecido a las inducciones reflejas asociativas, aunque su aplicación nada tiene que ver. Los filtros se utilizan cuando el ambiente en el cual se establece la sesión hipnótica no es el más apropiado (ruidos, golpes, interrupciones…). También se aplican para que el paciente este más focalizado en todo lo que le decimos. Los ejercicios de filtro permiten aislar al paciente focalizándole a determinados sonidos que habitualmente son la voz del terapeuta y la música de fondo.

Filtro que se aplica al principio de la inducción:
Con este primer filtro, lo que pretendemos es aislar al paciente de todo ruido molesto, que pueda distraerlo y con ello sabotear la sesión. Se pretende aislar al paciente de todo tipo de ruido ajeno a la sesión y focalizarlo solo a la voz del terapeuta y a la música de fondo.

Desarrollo:
“Ahora céntrate en mi voz y en la música de fondo... solo en mi voz y la música de fondo... olvídate de todo lo demás... a partir de ahora... solo escuchas mi voz y la música de fondo...”.

Filtro que se aplica antes del tratamiento:
Con este segundo filtro, pretendemos reforzar el primer filtro y condicionar al paciente; es decir, queremos condicionarlo a nuestra voz y a la música relajante de fondo. De esta manera cada vez que nos oiga (tanto al terapeuta como a la música de fondo), se relajará más rápidamente.
 
Desarrollo:
“Solo escuchas mi voz y la música de fondo... a partir de ahora siempre que escuches mi voz y la música de fondo... te relajarás más rápidamente... más profundamente... el simple hecho de escuchar mi voz... te tranquiliza...”.


Aplicaciones de la hipnosis:
Básicamente cualquier problema psicopatológico se ha intentado remitir mediante hipnosis, aunque los índices de eficacia han sido variables y a veces contradictorios a lo largo del tiempo, en consonancia también con la heterogeneidad de la práctica hipnótica, la homogeneización de la Hipnosis Clínica en los últimos años ha permitido revelar una casuística irrefutable en cuanto a su valor y eficacia terapéutica.

Entre las más documentadas aplicaciones destacan el control del dolor, los trastornos adictivos, los hábitos (tabaco, alimentación), la reestructuración cognitiva, trastornos psicosomáticos (asma, gastrointestinales, dermatológicos), estrés postraumático, ansiedad (fobias, insomnio), disociativos (fugas, conversiones, personalidad múltiple) y otros. Hipnosis para adelgazar hipnosis terapéutica autohipnosis sofrología.

Trastornos donde no se debe aplicar la hipnosis:
• Esquizofrenia: Nunca aplicar una relajación a un paciente que sufre de esquizofrenia y mucho menos una sesión de hipnosis, pues este podría sufrir un ataque de locura. La esquizofrenia se trata mediante la combinación de medicación psiquiátrica y tratamiento psicológico.
 
• Trastornos bipolares: La terapia mediante hipnosis puede mejorar la calidad de vida de estos pacientes, pero nunca curarla. Los trastornos bipolares se tratan mediante la combinación de terapia psiquiátrica combinada de terapia psicológica y/o hipnoidea.

• Parafilias: El parafílico puro carece de terapia efectiva. Se le puede aplicar la terapia médica, psicológica e hipnoidea, por separado o combinarla. No consiguiendo prácticamente nada terapéuticamente hablando. Ni siquiera mediante la castración, tanto quirúrgica como química.

Estados o grados de profundización en hipnosis:

a) Nivel 1:
Sería el primer nivel o estado del proceso hipnótico. Las características y síntomas de este nivel que va desde un estado superficial, en el que los parpados están cerrados y la respiración es también muy superficial, hasta el nivel en que el paciente está relajado y somnoliento, los párpados le pesan y los cierra (a veces, después de cerrar los ojos, intenta abrirlos suavemente, pero no puede). En ocasiones aparece un ligero temblor de los párpados (señal de que todo va bien y que la profundidad es cada vez mayor). Lo mismo ocurre con la boca, puede sonreír ligeramente, (es una muestra de que está corroborando los síntomas de la sugestión). Respira pesadamente. Le molestan los ruidos, porque le distraen, y le pueden hacer salir de este estado.

Comprobación de estado: Levantando suavemente uno de los párpados, observamos que el globo ocular está hacia arriba, lo que se llama tener los ojos en blanco. Si levantamos uno de los brazos, notaremos la pesadez y flacidez del mismo.

b) Nivel 2:
En este estado el paciente colabora con el hipnoterapeuta, cumple las órdenes rápidamente. Presenta catalepsia ocular, hay cierta tensión en la mandíbula, no le tiemblan los párpados. Todo el cuerpo se encuentra muy pesado.

Comprobación de este estado: Si levantamos un brazo o una pierna del sujeto, esta permanece suspendida en el aire, con cierta rigidez o catalepsia.

Cuando después de estar en el Nivel 1, la respiración se hace más pesada, significa que entra al Nivel 2, lo cual revela también un trance más profundo. Obediencia a las siguientes sugestiones: táctiles, olfativas y gustativas. Antes de entrar en al Nivel 2, siempre debemos decirle al paciente: “Manteniéndote tal y como estás...”. A partir de aquí, lo que nos interesa es inducir al paciente a una visualización imaginativa, en la que, como pilares fundamentales, estarían: los detalles y la croma en la exposición; es decir, contarlo de tal forma que parezca que se esté viendo, pero incrementando los efectos de los colores y el contraste entre ellos autohipnosis sofrologia.

En este nivel, es interesante tener un contacto más profundo con el paciente; y ello se consigue a base de preguntas y respuestas que pueden ser sensitivas, visuales o kinéticas. Por ejemplo:

Si se trata de que el paciente se centre en el pulso y que escuche el sonido en distintas partes del cuerpo, decir: “Ahora vas a centrar tu atención en las muñecas... y vas a escuchar el sonido del latido de tu corazón... en la muñeca de la mano derecha... toma un tiempo... olvídate de todo... y presta toda tu atención en la muñeca de tu mano derecha... intenta escuchar el sonido de los latidos de tu corazón... y cuando los escuches... házmelo saber moviendo un dedo de tu mano derecha...”. Sería una respuesta kinética.

La pregunta para una respuesta visual sería por ejemplo: “Ahora te vas a imaginar que estás en una playa... ¿qué es lo primero que ves?... ¿hay alguien contigo?...”.

Para una respuesta sensitiva sería: “Estás sentada tranquilamente en una playa... del mar te llega una suave brisa... sientes en tu cara la brisa... ¿qué sensación te produce?... ¿es cálida?... ¿fresca?...”.

c) Nivel 3:
El paciente respira profundamente de forma abdominal. El corazón ralentiza sus latidos, (bradicardia.) La cabeza cae pesadamente sobre los hombros hacia el centro o a un costado, (sueño profundo.) El cuerpo está miorelajado sin fuerzas (levantamos un brazo o una pierna y cae pesadamente.)

Comprobación de este estado: Provocar una alucinación, diciéndole al sujeto que va a abrir los ojos, pero que seguirá profundamente dormido. Y cuando abra los ojos, verá a un bebé, a un osito de peluche, o a un gatito, etc. y con cuidado, lo tomará en brazos. Si el sujeto se encuentra en Nivel 3, o (sonambúlico), obedecerá a la alucinación.

Cuando vemos que la cabeza y el cuerpo de la persona caen hacia un lado y comprobemos que su respiración es muy profunda y lenta, es síntoma que se encuentra de lleno en Nivel 3.

Si en el Nivel 2, lo único que interesaba era obtener una visualización imaginativa, en este caso hay que convertirla en virtual; por ello, hay que focalizar las preguntas, por ejemplo: Si se trata de un lugar, podríamos decir: “Qué ves... cómo es...”. En el caso de que sean por ejemplo: árboles: “Céntrate en uno solo... ¿cómo es?... ¿alto o bajo?... ¿de qué color es el tronco?... ¿plateado u oscuro?... ¿grueso o delgado?...”. Como vemos se trata de no hacer preguntas que dispersen la atención del paciente, para escoger una respuestas de las muchas que le induzcan las mismas. Con ello conseguimos que el individuo se centre cada vez más y que penetre más en su visión, hasta conseguir que la vea como real.

Grados: Definición clásica: Definición moderna:
Primer grado (Z1): Letárgico Hipnoidal
Segundo grado (Z2): Cataléptico Medio
Tercer grado (Z3): Sonambúlico Profundo

Efectos y características del fenómeno hipnótico:
El fenómeno hipnótico produce una serie de modificaciones en el individuo:
• Inercia psicomotora. Inexpresividad facial. Catalepsia ocular. Mirada fija y vacía.
• Pasividad general motora y psíquica.
• Aumento de la sugestionabilidad.
• Disminución del ritmo respiratorio, y a veces cardiaco, así como hipotensión.
• En el estado sonambúlico se puede producir una amnesia total si se desea.

No puede hablarse de peligrosidad, ni presenta efectos secundarios de consideración. En principio sólo debe impedirse su uso a través de la coacción y la presión.

Cuando una persona está en trance hipnótico, presenta múltiples cambios a nivel fisiológico, motor y cognitivo; estos dependerán de muchos factores, como: la profundidad del trance, experiencia que se esté viviendo, características propias de la persona, etc., pero algunos de los más frecuentes que se suelen producir son:

Nivel fisiológico:
• Cambios en la actividad eléctrica del cerebro, con predominio de ondas alfa en frecuencia e intensidad (entre 7 y 14 H).
• Disminuye la actividad del Sistema Nervioso Simpático (SNS).
• Mayor actividad del hemisferio derecho (responsable de la parte emocional, artística, intuitiva…) y estructuras subcorticales, disminuyendo la actividad del hemisferio izquierdo (responsable de la parte lógica, racional, cognitiva…).
• Reducción del consumo de oxígeno.
• Hiperestesia (hay una mayor sensibilidad de la piel: entumecimientos, picores, hormigueos…), analgesia (ausencia de dolor) o anestesia (ausencia de sensibilidad).
• Lagrimeo.
• Cambios en el ritmo respiratorio y cardiaco, en la presión sanguínea, temperatura (generalmente en todos hay una disminución), en la dilatación pupilar, el color de la piel (generalmente palidez), etc.

Nivel motor:
• Aplanamiento de la cara.
• Cesa el reflejo de tragar saliva.
• Cambios en la postura, en el movimiento de las ojos y párpados; movimientos de ojos rápidos (MOR).
• Movimientos involuntarios, tics, en diversas áreas corporales (dedos, piernas, cabeza…).
• Relajación física en algunas zonas (mandíbula, cuello…) y catalepsia o rigidez en otras (manos, dedos, brazos…).
• Disminución general de movimientos.
• Confluencia ocular o unión de ambos ojos, en un punto superior al entrecejo.

Nivel cognitivo:
• Desinterés por lo que sucede en el mundo exterior y focalización de la atención en el interior.
• Distorsión del tiempo (generalmente “condensación” o tener la sensación que ha pasado mucho tiempo del real), desorientación espacio temporal.
• Incremento en la capacidad para recordar, elaborar imágenes y fantasear; amnesias parciales.
• Mayor facilidad para aceptar sugerencias y sugestiones.
• Aumento del tiempo de reacción y retardo en la creación de pensamientos lógico-racionales; somnolencia.
• Disociación de la conciencia o percepción independiente entre el cuerpo y la mente.
• Aumento de la comunicación no verbal.

En hipnosis se inhibe el consciente y el inconsciente queda libre, relación 20/80 % + -, seguimos siendo consciente en todo momento.

Resistencia por parte del paciente:
Se podría definir la “Resistencia” en el ámbito de la hipnoterapia clínica como el rechazo consciente o inconsciente que presenta un paciente para entrar en hipnosis. Unido a esto, y de forma más concreta aparece la resistencia a aceptar una o varias sugestiones, fenómeno denominado “contrasugestión”. Las causas pueden ser múltiples, pero las más comunes a nivel consciente son las creencias erróneas o miedos acerca del trance hipnótico, la falta de confianza o competitividad con el hipnoterapeuta, ansiedad por lo desconocido, deseo extremo de entrar en hipnosis o distracción… A nivel inconsciente, las resistencias son involuntarias a la persona y generalmente se debe a pensamientos obsesivos que irrumpen en su mente durante la “inducción” (principio del trance hipnótico), existencia de una potente “ganancia secundaria” (o función positiva que cumple el síntoma o trastorno en la vida del paciente), situaciones traumáticas escondidas en el inconsciente que la persona todavía no está preparada para afrontar, etc. Comúnmente se cree que cuanto mayor sea la resistencia que muestra una persona, sea consciente o inconsciente, menos sugestionable se considera; según esto o bien se utilizan métodos terapéuticos diferentes de la hipnosis para tratar al paciente o bien sería cuestión de encontrar los motivos de tal resistencia y buscar las técnicas más adecuadas para superar esas limitaciones. Foro hipnosis foro de hipnosis hipnosis foro hipnoterapia clinica valencia castellon.


El rapport:
El rapport es una interrelación armónica entre dos individuos. En la hipnosis es la restricción afectiva a uno o a todos los estímulos en el campo de la conciencia. Es un tipo especial de interrelación en la cual las sugestiones del operador son aceptadas más rápidamente.

Respuestas cerebrales:
Hans Berger (1.843-1941) psiquiatra alemán, profesor de la Universidad de Viena. En 1929 inventó el electroencefalógrafo (un aparato amplificador que registra en un gráfico las descargas eléctricas de la corteza cerebral) con el que demostró que existe un potencial eléctrico en el cerebro humano. Este instrumento se utiliza para registrar las ondas cerebrales. Con esto se demostró que existen varios y diferentes tipos de ondas que se traduce en un estado psico-neuro-fisiológico diferente. Nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra actividad física y fisiológica son completamente diferentes en cada uno de estos estados o frecuencias.

La mente humana es un generador de procesos electroquímicos, que poco a poco van siendo comprendidos por científicos y clínicos. Aunque aún queda mucho por saber acerca de esos impulsos bioeléctricos, sabemos que el cerebro emite impulsos eléctricos a diferentes frecuencias y amplitudes. En el cerebro cada frecuencia tiene distintos efectos sobre la atención, el comportamiento y las emociones. Vamos a ver las diferentes frecuencias con sus correspondientes ondas cerebrales.

• Frecuencia Delta (de 0 a 2 hz): Esta frecuencia está asociada con estados relativamente inconscientes, tales como los del sueño profundo, carentes de actividad onírica. Las ondas Delta raramente se presentan en un adulto normal despierto.

• Frecuencia Theta (de 2 a 7hz): Esta frecuencia está asociada con la somnolencia, al acceso de material inconsciente, la imaginación, la fantasía, la actividad onírica, la resolución de problemas, la inspiración, la creatividad y el despertar.

• Frecuencia Alfa (de 8 a 12 hz): Esta frecuencia está asociada con un sentido de bienestar y conciencia interna placentera, no con un estado de sueño, sino más bien con estado de intensa tranquilidad y relajamiento.

• Frecuencia Beta (de 12 a 30 hz): Esta frecuencia está asociada al estado de alerta consciente, dependiendo del mayor o menor estado de alerta requerido por el individuo. Estas frecuencias fluctúan clasificándose en Beta Baja o Ritmos Sensomotores de 12 a 15 hz, Beta Media de 15 a 18hz y Beta Alta de 18 a 30hz. Las ondas Beta Media y Beta Baja están asociadas con la externalización de la conciencia, pero más asociados con los Ritmos Sensomotores. Producen un estado de alerta, concentración y al mismo tiempo un estado de estar presente en el “aquí y ahora”. Producen un sentimiento de bienestar, de tranquilidad y de “reposo alerta”.  El espectro Beta Alto está asociado a un estado de sobre-alerta, representa una actividad relativamente desincronizada. La actividad Beta Alta, usualmente aparenta ser caótica, rápidamente cambiante en frecuencia y amplitud. Está asociada al pensamiento activo y a la externalización de la conciencia. Se presenta durante estados de enojo, miedo, hambre, ansiedad, tensión y sorpresa. Dentro del estado de vigilia también tenemos las ondas Gamma, aparecen en estados histéricos y de pérdida del control de la propia personalidad: agresividad, pánico, estados de miedo, cólera, huída, terror o ansiedad desbordada. Se desencadenan por: ruidos fuertes y horribles, insultos, situaciones tensas o de pánico, crisis, noticias terribles, enfados fuertes, agresiones físicas o psicológicas, etc.

En una sesión hipnoidea convenientemente monitorizada por electroencefalógrafo encontraremos que las frecuencias Theta y Alfa se incrementan notablemente, mientras que las frecuencias Delta y Beta se mantienen bajas.

Estructura de la psique humana:
Siguiendo la teoría psicoanalítica de Freud, la mente o aparato psíquico está estructurado en tres elementos, regiones, niveles o lugares que indican la profundidad de los procesos psíquicos.

• Consciente.
• Preconsciente.
• Inconsciente.

El nivel más periférico es el consciente, es la parte del aparato psíquico más próxima al mundo exterior, el lugar donde temporalmente se ponen las informaciones que recibimos del mundo que nos rodea y también de las experiencias que vivimos.

Estas informaciones recibidas y las experiencias vividas pasan a un nivel más profundo, el preconsciente; donde con relativa facilidad y a través de la memoria podemos acceder a los contenidos mentales aquí almacenados. El preconsciente sería la capa que hay entre el consciente y el inconsciente. Foro hipnosis foro de hipnosis hipnosis foro.

El nivel más profundo es el inconsciente y sus contenidos son difícilmente accesibles a la conciencia, son vivencias traumáticas, informaciones reprimidas, aquello desagradable que no nos conviene recordar. Aquí es donde entra la hipnosis, con ella podemos acceder al inconsciente para aliviar, curar o acelerar la curación de síntomas, trastornos o enfermedades tanto psíquicas como físicas.
La personalidad total, según Freud está integrada por tres sistemas principales: El ello, el yo y el superyo.

• Niveles: Inconsciente, preconsciente y consciente.
• Sistemas: Ello, yo y superyo.
 
La misión del “YO” es funcionar como mecanismo de defensa para aliviar los conflictos creados entre las necesidades instintivas del “ELLO” y las exigencias sociales del “SUPERYO”.

El “ello” (ID): Es totalmente inconsciente, irracional e ilógico, en el que se sitúan el placer, la satisfacción y los instintos. Es como el niño que todos llevamos dentro. Es el más primitivo de los tres sistemas, está abiertamente opuesto al superyo y funciona a partir del principio del placer.

El “yo” (EGO): Funciona principalmente a nivel consciente, preconsciente y contempla algunos elementos inconscientes. Es el núcleo organizado, coherente, racional y lúcido de la personalidad. Es la instancia central y mediadora dentro del aparato psíquico, también es el centro de satisfacciones y de insatisfacciones conscientes. Es el negociador entre el ello y el superyo, representa el equilibrio y funciona a partir del principio de la realidad.
El “superyo” (SUPEREGO): Es inconsciente, preconsciente y apenas consciente. Es la guía formada por la integración de experiencias permitidas y prohibidas, por lo tanto representa la conciencia moral, controla las reglas sociales, reprime los deseos y actúa como juez y censor del yo. Funciona a partir de los códigos éticos y morales de la conducta en la sociedad donde vive el sujeto. Cursos hipnosis clinica curso hipnosis clinica curso de hipnosis cursos de hipnosis curso hipnosis cursos hipnosis hipnosis curso hipnosis cursos.

Habilidades del terapeuta:
La relación terapéutica entre paciente y terapeuta va a depender sobre todo, de nuestra propia personalidad, de nuestras actitudes y de nuestras creencias, combinadas con la personalidad, actitudes y creencias del paciente. De esa relación surgirán fenómenos como:

• Empatía: Sería la habilidad de reconocer, comprender y apreciar los sentimientos de los demás; es decir, ponerse en los zapatos del otro. La buena empatía en un terapeuta aumenta la esperanza y sobre todo la confianza del paciente en relación al terapeuta y el tratamiento a seguir.

• Transferencia: Son los sentimientos positivos o negativos que surgen de la relación terapéutica. En la transferencia positiva ven al terapeuta como una persona amable y que se involucra tanto en la terapia como en conseguir una pronta mejoría del paciente. Por lo dicho anteriormente la transferencia positiva favorece mucho el tratamiento. En la transferencia negativa ven al terapeuta como una persona poco amable y que no se involucra para nada en la terapia ni en la mejoría del paciente. La transferencia negativa desfavorece mucho la terapia a seguir. Aquí el paciente puede mostrar resistencia a la terapia.

• Contratransferencia: Son todos los procesos inconscientes que puede evocar el terapeuta ante lo que le comunica el paciente; es decir, serían las respuestas emocionales del terapeuta ante lo que le dice el paciente. La contratransferencia puede generar distorsiones en la comunicación. Por lo que tenemos que tener cuidado en lo que transferimos de lo que escuchamos.

Sabemos que el elemento más importante en toda curación lo constituye, en buen grado, una buena relación terapeuta-paciente, y que el juego dinámico empatía-transferencia-contratransferencia es el eje fundamental de toda terapia exitosa. Por lo tanto es de suma importancia en toda relación terapéutica (entre terapeuta y paciente), mostrarse empáticos, saber ponerse en la “piel” del paciente. Debemos transferir sentimientos positivos, para que vean en nosotros un buen profesional que se preocupa tanto del paciente como de la correcta terapia a seguir. Y también debemos tener mucho cuidado en lo que le transferimos al paciente (conciente o inconscientemente) cuando escuchamos todo lo que nos cuenta (contratransferencia). Hipnosis libro hipnosis libros libros hipnosis libro hipnosis libro de hipnosis libros de hipnosis escuela hipnosis escuela de hipnosis escuela hipnosis clínica.

Debemos saber escuchar y prestar atención tanto al lenguaje verbal como al no verbal. Tranquilizar, dar confianza y explicar los protocolos hipnóticos y psicológicos que vamos a aplicar y llevar a cabo en la terapia a seguir. Si necesitamos más información acerca de lo que le ocurre al paciente, podemos obtenerla de sus familiares y personas más allegadas a este. Siempre usaremos un tono de voz suave, calmado, seguro y sobre todo nos mostraremos empáticos. Debemos ser asertivos (no críticos ni sumisos) y mostrar una actitud de apoyo hacia el paciente. No debemos olvidar que nuestro propio comportamiento en las sesiones es un modelo para el paciente. El paciente no solo aprende de lo que le decimos, sino también de cómo actuamos durante la terapia. Es muy importante una buena comunicación terapeuta-paciente, para un buen diagnóstico y una buena aplicación del tratamiento.

Aceptación, empatía y autenticidad son tres competencias necesarias en el terapeuta. La aceptación sería el interés que mostramos hacia el paciente y su problemática. La empatía sería la habilidad que tenemos de entrar en el mundo del paciente. La autenticidad sería nuestra propia franqueza con el paciente, para que este tenga una imagen realistas de lo que puede y no puede esperar de nosotros o de la terapia.

Paciente o cliente:
En psicología se utiliza más el término de cliente que el de paciente. Dentro de la Hipnosis Clínica queremos hacer una diferenciación entre los términos paciente y cliente. Del latín patior, páteris, passus sum, que significa soportar, sufrir, padecer, hemos obtenido el término de paciente. En Hipnosis Clínica un paciente sería aquella persona que acude a consulta y es sometida a un diagnóstico y a un tratamiento. Diferenciamos entre paciente y cliente. Un cliente sería aquel que accede a un producto o servicio mediante pago (dinero). En el campo de la Hipnosis Clínica preferimos utilizar el nombre de paciente y no el de cliente, aunque es una persona que obtiene un servicio previo pago, también es una persona con algún tipo de problema (enfermo). Un enfermo sería una persona que tiene alterada su estado de salud normal. Que tiene una enfermedad, una alteración física o psíquica (o ambas) de la salud. Una enfermedad sería un trastorno anormal del cuerpo (físico) o de la mente (psíquico) que provoca malestar y alteraciones de las funciones normales en quien la padece. Por lo tanto creemos mejor adoptar el nombre de paciente, ya que es un cliente con un problema o un trastorno de origen mental (psicoterapia) o físico (hipertermia). Por lo tanto quien acude a consulta es una persona que tiene un problema, que padece un trastorno o una enfermedad física o psíquica; es decir, un enfermo, un paciente y no tanto un cliente, (es antes paciente que cliente). Es por lo que consideramos más adaptable el término de paciente. Desde nuestro punto de vista pensamos que es más decoroso llamar paciente, a una persona que acude a consulta buscando ayuda para solucionar sus problemas, que llamarlo cliente. Aprender hipnosis clínica clases hipnosis master hipnosis aprender hipnosis clínica aprender a hipnotizar.

Inicio de la sesión:
Tiene por objeto dar confianza y predisponer al paciente para que adopte una postura pasiva, dejándose llevar por las directrices del hipnoterapeuta. Para este fin contamos con:

a) Comodidad: Es imprescindible que el individuo adopte una postura lo más cómoda posible, sin molestias, para que nada pueda distraerle. Para ello habrá que desabrochar los botones del pantalón o falda, sujetadores y camisa; para que quede desde la cintura al cuello totalmente libre de cualquier opresión. Desprenderse de toda aquella ropa que pueda causar agobio e impida una buena relajación. Advertir al paciente que no lleve prendas de vestir demasiado ajustadas, que puedan interferir en el proceso de entrenamiento o que sean fuente de tensión. Es importante el tema de las gafas, zapatos, lentes de contacto (preferible que se las quite), etc. Todos estos temas deben de tratarse con el paciente buscando lo mejor par él y el resultado de la sesión. No añadir jamás ninguna insinuación gratuita que implique pérdida de confianza o inseguridad; actuando siempre con sinceridad, amabilidad y tacto. Cubrir al paciente con una manta, pues en estado hipnótico los sentidos se agudizan y la sensación de frío puede aumentar hasta límites que impidan el proceso de relajación. En este apartado, tenemos que tener en cuenta de cubrir los pies del paciente, pues es bien sabido, que es imposible comenzar un sueño con los pies fríos.

Las distintas posiciones que adopte el paciente pueden ser:

• Tendido sobre una cama o un diván con los brazos y las piernas ligeramente en ángulo y apartados del cuerpo.

• Un sillón cómodo y con brazos; en este caso es conveniente que utilicemos apoyos para la nuca y los pies.

• Sentados en una silla o banqueta. En este caso apoyar la espalda en el respaldo de la silla o sobre la pared con el fin de que no pierda el equilibrio. El paciente es libre de moverse en la silla para buscar una posición cómoda, aunque no debe hacer movimientos corporales innecesarios o bruscos, ni debe hablar con el terapeuta si no es preciso.

• De pie, con los pies juntos, ojos cerrados, brazos pegados a lo largo del cuerpo y frente erguida. Los brazos extendidos a lo largo del cuerpo de tal forma que adopten una postura natural y cómoda; y además nos permita tener acceso a cogerlos para realizar algún test de comprobación. Las manos cómodas y sueltas.

b) Concentración: Consistente en centrar toda la atención en lo que indique el hipnoterapeuta, para ello debemos tener un exquisito cuidado en el entorno como:

• Ambiente tranquilo, sin demasiados ruidos y lejos de los posibles estímulos exteriores perturbantes.

• Temperatura adecuada; la habitación tiene que tener una temperatura moderada (ni alta ni baja) para facilitar la relajación. (Lo recomendable, estaría entre 24 y 25 grados centígrados).

• Luz moderada; es importante que se mantenga la habitación con una luz tenue.

Advertir al paciente que puede tener sensaciones “extrañas”, tales como hormigueo o sensación de flotar. Esto son señales positivas de que se está “soltando”. Administrar las instrucciones de relajación con voz cálida, baja y suave, a un ritmo más lento de lo normal. Tomarse todo el tiempo necesario. Los ojos cerrados, aunque inicialmente puede mantener los ojos abiertos, si se siente más cómodo así, aunque más adelante debe intentarlo con los ojos cerrados, para que favorezcan la concentración y evitar distracciones. Elogiar al paciente por sus esfuerzos. No es fácil soltarse después de varios años de tensión, por lo que elogiar y animar al paciente de un modo apropiado reforzará sus esfuerzos y estimulará su motivación para perseverar. Dejar la mente en blanco y prestar atención a la música de fondo y a la voz del hipnoterapeuta, haciendo hincapié de que nada a su alrededor existe, que no sean estas dos cosas.

Evaluación multiaxial:
Es muy importante hacer un buen diagnóstico, para con ello aplicar el tratamiento adecuado a dicho trastorno diagnosticado. Si nos equivocamos en el diagnóstico, el tratamiento no será el adecuado y por lo tanto el paciente no presentará mejoría. De ahí lo importante en acertar en el diagnóstico.

Nosotros, desde nuestra experiencia clínica nos basamos para hacer un diagnóstico lo más correcto posible, en el DSM-IV. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales.
 
Dentro de las varias formas de hacer una evaluación con el DSM-IV, nosotros utilizamos la evaluación multiaxial, ya que consideramos es la más adecuada y la más profesional.

En la evaluación multiaxial se trabaja en cinco ejes:
 
En el eje 1: se incluyen los trastornos clínicos y otros problemas que pueden ser objeto de atención clínica.
En el eje 2: se incluyen los trastornos de personalidad y retraso mental.
En el eje 3: se incluyen las enfermedades médicas.
En el eje 4: se incluyen los problemas psicosociales y ambientales (estresores).
En el eje 5: se incluye la evaluación de la actividad global (EEAG).

Por supuesto antes de diagnosticar con el DSM-IV hacemos la entrevista. Desde las tres grandes vertientes de entrevistas que hay: La entrevista estructurada, la semiestructurada y la no estructurada. Nosotros utilizamos la entrevista semiestructurada. Sería la que no sigue una secuencia de preguntas fijas, aunque sí se adecua a un esquema o pauta general. De hecho es la más utilizada y para nosotros es la más eficaz. Dentro de la entrevista, también tenemos en cuenta tanto el lenguaje verbal como el lenguaje no verbal del paciente, ya que la entrevista es el pilar de la comunicación entre paciente y terapeuta. La entrevista es un encuentro entre terapeuta y paciente, donde existe una forma especial de comunicación, dirigida a obtener un diagnóstico para aplicar el tratamiento adecuado al trastorno diagnosticado.

En este primer contacto con el paciente, uno de los puntos más importantes sería el de generar un marco actitudinal favorable y positivo mediante la reducción de los miedos y la aclaración de los conceptos erróneos que tiene el paciente sobre la hipnosis. También implementar una relación de confia